El aroma de los recuerdos

¿Tú podrías reconocer a tus papás por su perfume? ¿Recuerdas a qué olía la casa de tus abuelos? ¿Sentías miedo cuando olías el consultorio de un dentista? El olfato y el resto de los sentidos están fuertemente conectados a una gran cantidad de recuerdos, y aquí hablaremos de la razón de esto.

Los tipos de memoria

Existen diferentes tipos de memoria: la muscular cuando nuestro cuerpo actúa a modo de reflejo, la de trabajo cuando realizamos tareas como leer o hacer cálculos, la de largo plazo que almacena la información para recordar incluso años después, entre otras. Las variaciones de los tipos de memoria se han estudiado a lo largo del tiempo por diferentes áreas académicas.

En el área de la psicología y la neurociencia se manifiestan de una manera complementaria la memoria sensorial y la memoria emocional.

La sensorial almacena información que nos llega a través de los sentidos en cuestión de milisegundos y la interpreta para poder asociarla con algo que conozcamos, pero difícilmente se va a retener esa información de manera tan pronunciada o prolongada si no se le conecta con alguna emoción ya que son miles o millones los estímulos que nos llegan por los sentidos cada día.

Ahí es dónde entra la memoria emocional que es capaz de mantener en nuestra cabeza la imagen de una persona, un lugar, una experiencia o un momento debido a la fuerte impresión que tuvo en nosotros y cómo nos hizo sentir.

El poder combinado de la memoria sensorial y emocional

Al conectarse ambas memorias podemos llegar a entender un poco más el funcionamiento de nuestro cerebro para asociar sabores, sonidos u olores con otras cosas y así poder recordarlos de una forma más destacada.

En específico, el olfato es de los sentidos que pensamos que no está tan asociado a nuestro pasado y nuestros recuerdos, pero esto cambia cuando nos damos cuenta de la facilidad en que un olor nos provoca una conexión neuronal y una fuerte reacción emocional.

Los ejemplos de los que hablamos al principio son de los más comunes o rudimentarios al hablar de la memoria emocional que desarrollamos con los aromas, pero hay muchas situaciones más que pueden abrir el cofre de los recuerdos en segundos al oler algo. Y, como es de esperarse, esto sucede solo con aquello a lo que le asignamos emociones realmente fuertes. A nosotros nos gusta centrarnos más en lo positivo por lo que hablamos en especial de la emoción de la felicidad que nos embarga al pensar en ese alguien o en ese momento tan especial.

Recordar la felicidad cada día

Y claro, llegamos a hacer esas asociaciones al pasado en momentos muy inesperados como al caminar en la calle o al probar productos en nuestras rutinas diarias. Si un olor suave nos llega mientras hacemos nuestro skincare puede despertar una sensación de felicidad que nos hace recordar algo que guardamos y apreciamos debido a nuestras experiencias personales y significativas.

En Naturalis queremos que te rodeen esas emociones agradables y esos recuerdos placenteros cada vez que percibas los diferentes aromas de nuestras presentaciones de jabones de tocador.

Llenarte de esos momentos tan felices desde las primeras horas del día puede ser de ayuda con tu estado de ánimo, puedes conocer más al respecto en este enlace: https://naturalis.infasa.com.mx/la-influencia-de-los-aromas-en-tu-estado-de-animo

Deja que tu memoria sensorial y emocional despierten lo mejor de ti con Naturalis y los aromas que te acompañan.

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